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Abr 26, 2021

¿Cómo funcionan los tribunales de arbitraje y quiénes administran justicia en estos?

¿Cómo funcionan los tribunales de arbitraje y quiénes administran justicia en estos?

María Clara Mejía, jefe de la unidad de Arbitraje del Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, explica cómo funcionan los tribunales de arbitraje, indica que el Centro es vigilado por el Ministerio de Justicia y del Derecho, señala que los Centros de Arbitraje son independientes a las Cámaras, aclara que son los árbitros los que administran justicia y explica cómo son escogidos dichos árbitros. Anualmente este Centro gestiona cerca de 70 procesos de este tipo

¿Qué es el arbitraje y que permite este método?

María Clara Mejía: El arbitraje es un método alternativo para solucionar conflictos, en el cual los árbitros, que son terceros imparciales, idóneos y especializados en diversas materias, ponen fin al conflicto mediante un laudo, el cual tiene los mismos efectos legales de una sentencia judicial. De esta manera, las partes de común acuerdo deciden que quién va a resolver los conflictos que se presenten no será un juez de la República, que es el juez permanente y natural,  sino un Tribunal de arbitramento.

¿Qué permite el arbitraje?

MCM: El arbitraje tiene una serie de beneficios, hablaba anteriormente del tema de la especialización y la idoneidad, esto es que el Centro de arbitraje cuenta con diversas listas de árbitros las cuales están divididas por especialidades en diversas materias tales como: civil, comercial, administrativo, seguros, sociedades, infraestructura, telecomunicaciones; entonces, cuando yo tengo por ejemplo un conflicto en materia comercial, la elección se hace de dicha lista, bien sea de mutuo acuerdo o por sorteo por parte del Centro, lo que garantiza que es una o varias personas, según lo defina la cláusula, conocedoras de la materia serán las que decidirán de fondo el conflicto porque tienen facultad de administrar justicia durante el tiempo que dure el proceso, tal como lo establece la Constitución.

Adicionalmente, esta decisión que toma el tribunal tiene plenos efectos legales, es decir, así como en la justicia ordinaria se dicta una sentencia, en el arbitraje se dicta un laudo arbitral que tiene los mismos efectos que es terminar el conflicto, prestar mérito ejecutivo y hacer tránsito a cosa juzgada; la decisión contenida en el laudo es de obligatorio cumplimiento para las partes.

El arbitraje tiene unos atributos de imparcialidad importantes: los árbitros tienen dentro del proceso que cumplir con algo que se llama el deber de información –este es un punto que me gusta mucho y que no existe la justicia ordinaria, respetándola muchísimo– y es que si el árbitro tiene algún tipo de incompatibilidad o hay hechos que puedan poner en duda su independencia y su imparcialidad dentro del proceso él debe manifestarlo, y así mismo la Ley le permite a las partes manifestarse sobre eso, lo revelado por él árbitro. Entonces, esto permite que sea un mecanismo en el cual la administración de justicia sea sumamente transparente. Adicionalmente el arbitraje es más ágil en tiempos de resolución del conflicto y los Centros de Arbitraje prestan una serie de ventajas para la operación del servicio. 

Esto quiere decir es que las decisiones que se tomen en el laudo arbitral se cumplen. ¿Las partes desde el momento mismo en que hacen parte de este proceso se comprometen a cumplir lo que aquí se diga?

MCM: El laudo arbitral obliga a las partes a cumplirlo, el laudo tiene los mismos efectos de una sentencia; entonces en Colombia existen dos tipos de administración de justicia: la justicia tradicional que es administrada por los jueces y está la justicia arbitral que está en manos de los árbitros y ambas decisiones que se tomen son de obligatorio cumplimiento para las partes.

Cuando un empresario tiene un contrato con otro empresario o con un tercero, ¿este tipo de solución de conflictos se incluye dentro de los contratos?

MCM: Hablamos anteriormente que hay una justicia permanente y que es la justicia natural, pero cuando las partes quieren buscar esos beneficios del arbitraje que es la especialidad, la agilidad, la eficiencia, la independencia, para llegar a este mecanismo, debe existir mutuo acuerdo entre las partes. Entonces hay dos caminos para poder llegar al arbitraje: uno antes de presentarse el conflicto y otro cuando ya existe la diferencia. El primero es que cuando yo firmo un contrato e incluyo en él una cláusula compromisoria, en la cual se indica que ante cualquier conflicto que se presente “con ocasión de la ejecución, de la liquidación, etc… de este contrato será solucionado por un tribunal de arbitramento compuesto por”, y ahí las partes tienen la posibilidad de escoger sí es uno o tres árbitros, indicar cómo se elige ese tribunal de arbitramento y cuál va a ser el Centro que va administrar ese tribunal de arbitramento –que son tres temas bien importantes cuando se redactan las cláusulas y de hecho, nosotros tenemos en la página web unos modelos de cláusula compromisoria para que las partes lo hagan de manera más ágil–. Y la segunda alternativa se llama el compromiso, y eso es cuando ya el conflicto existe: tú y yo tenemos un conflicto hoy, necesitamos que se resuelva y decidimos confiar en que las personas idóneas son árbitros reconocidos, o confiamos en los beneficios del arbitraje como mecanismo, entonces se firma un documento que contiene el conflicto, el acuerdo de las partes de ir al arbitraje y con él se presenta la demanda ante el Centro. 

¿Qué tipos de arbitraje hay y cuáles se llevan en el Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara?

MCM: Bajo la Ley colombiana tenemos el arbitraje nacional y el arbitraje internacional, según el tipo de las partes que intervienen; la ley también señala que hay otro tipo de arbitraje es que es el ah doc, que se lleva en las oficinas de abogados o el arbitraje institucional que se lleva ante un Centro, yo diría que casi el 100 % de los tribunales se llevan a través de instituciones arbitrales por la solidez que estas representan, y está como lo indicaba el arbitraje nacional e internacional.

El arbitraje nacional tiene lugar cuando ambas partes son colombianas y el arbitraje internacional se rige por los criterios que tiene el artículo 62 de la Ley 1563 de 2012 o Estatuto Arbitral, que indica en qué casos los tribunales son internacionales. Nosotros ya hemos administrado varios tribunales internacionales que generalmente obedecen a que una de las partes que firma el contrato, está por fuera del país. Hay otros criterios que tienen que ver con la afectación al comercio internacional, pero realmente los tribunales de arbitramento internacionales que hemos manejado o administrado en el Centro tienen que ver con que una de las partes que firma el contrato es una parte extranjera; también puede ser internacional un arbitraje en que nosotros somos la sede cuando dos partes son extranjeras, pero bajo nuestra Ley los criterios de internacionales son objetivos, es decir que son los señalados en la misma.

¿Cuál es la labor de los Centros de Arbitraje y las cámaras de comercio cómo han llegado a esto?

MCM: Las cámaras de comercio han buscado alternativas para que sus empresarios solucionen de manera ágil, eficiente, eficaz y con personal idóneo sus conflictos; incluso la Cámara de Comercio de Medellín desde sus inicios actuaba como tribunal de arbitramento, nosotros en la página web tenemos publicados algunos laudos muy antiguos; invitamos a la gente a conocer cómo funcionaba hace muchísimo tiempo el arbitraje.

Nosotros como Centro –cumplimos 28 años– mediante la Resolución 830 el 21 de abril de 1993 el Ministerio de Justicia y del Derecho se nos autorizó para funcionar como Centro de Arbitraje. El Ministerio nos da una serie de autorizaciones, por ejemplo de nuestros reglamentos, para que nosotros podamos operar como Centro de arbitraje.

Los Centros de arbitraje hemos tenido muchos cambios dentro de nuestras funciones a lo largo de los años. Anteriormente, los Centros de arbitraje recibíamos las demandas y de alguna manera teníamos como una mínima posibilidad de administrar justicia o interveníamos un poco en la administración de justicia, en la medida en que recibíamos una demanda y podíamos calificarla: podíamos saber si era una demanda que se podía admitir, rechazar, etc. Pero, ¿qué pasó? En la Sentencia C-1038 del 2002, la Corte Constitucional dijo que los Centros de arbitraje única y exclusivamente prestan funciones logísticas y administrativas; esto permite que los tribunales de arbitramento puedan desarrollarse de una manera más ágil. ¿Qué pone el Centro? Pone tecnología, personal que presta servicios, salas, atiende los tribunales, facilita toda la labor del tribunal, pero no tiene en ningún momento una función jurisdiccional, es únicamente logística y administrativa. Entonces, a partir del 2002 los Centros lo que hacemos es brindar todas las herramientas para que la administración de justicia que es llevada a cabo por parte de los árbitros –y nunca por el Centro– sea muy ágil, eficiente y con los mayores estándares de calidad y de servicio. 

Es importante dejar claro que hoy los Centros de arbitraje de las cámaras de comercio lo que prestan son funciones de logística y no de administración de la justicia. La pregunta siguiente sería ¿cuál es la labor de los árbitros, quiénes son los árbitros y cómo se escogen estos árbitros?

MCM: Los árbitros son personas que cumplen con una serie de requisitos de Ley y requisitos que también están incorporados en los reglamentos internos de los Centros –que son previamente aprobados por el Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad que nos vigila, no supervisa y nos controla– y los árbitros son personas idóneas y especializadas en diferentes materias. Primero, un árbitro para ser árbitro debe cumplir unos requisitos de experiencia, de conocimiento, de años de práctica y dependiendo de la cuantía, pues nosotros tenemos árbitros de lista A y lista B: los árbitros de lista B son aquellos que administran procesos menores a 400 salarios mínimos legales mensuales vigentes (smlmv) en conformidad con la Ley 1563 y los árbitros de lista A son aquellos que administran procesos con una cuantía mayor o superior a 400 smlmv.

Para cada uno de ellos hay requisitos específicos, pero sí se requiere muchísima experiencia en ambos casos. Esos árbitros presentan una solicitud ante el Centro, soportando el cumplimiento de todos esos requisitos y se llevan a la Comisión Asesora del Centro que es nuestro órgano asesor, consultor, de conformidad con el Reglamento –y hago mucho énfasis en el Reglamento porque nuestra labor es reglada, no es que nosotros podamos actuar de manera libre e independiente, sino que debemos seguir los lineamientos tanto de la Ley como el reglamento–. La Comisión Asesora revisa el cumplimiento de esos requisitos y define su ingreso a las listas. También tenemos unas listas de acuerdo con las especialidades: en comercial, en administrativo, en infraestructura, en societario, en seguros, en telecomunicaciones, etc.

¿Y cuándo se presenta una demanda quién escoge el árbitro?

MCM: Entonces, ahorita hablaba de la importancia de la cláusula compromisoria, que la cláusula compromisoria debe tener principalmente tres temas resueltos: cuántos árbitros, quién los escoge y qué Centro lo administra. Cuando llega una demanda nosotros revisamos qué definieron las partes, nosotros los invitamos y les decimos “estas son las listas, escojan de las listas los árbitros” y ellos lo pueden hacer de mutuo acuerdo. Si no se llega al mutuo acuerdo lo normal es que se haya delegado la designación al Centro y elCentro lo hace a través de un sorteo público para garantizar la transparencia –y se hace a través de un software que se llama MascInfo que administra todos los procesos y donde tenemos digitalizados todos los expedientes–. Entonces ¿quién escoge los árbitros? De acuerdo con lo que se haya pactado en la cláusula compromisoria. Si las partes dijeron de mutuo acuerdo, lo hacen ellas, si en la misma dijeron que al no llegar a mutuo acuerdo lo delegan en el Centro este lo hace por sorteo público, y si no delegaron a un tercero ante el no acuerdo lo hace el Juez Civil del Circuito de acuerdo con la Ley 1563. Hago énfasis en que el nombramiento se hace de conformidad con lo que las partes hayan pactado en la cláusula o compromiso. 

¿Cuáles son los principios del Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara de Comercio de Medellín?

MCM: La mayoría de los Centros de arbitraje pertenecemos a las cámaras, hacemos parte de las cámaras, pero actuamos de una manera totalmente independiente de las mismas y como te decía contamos con unos reglamentos aprobados por el Ministerio de Justicia y del Derecho, entidad que nos vigila. Estos principios están contenidos en el Reglamento –que pueden ver en la página web–: está el tema de la confidencialidad, de la transparencia, la igualdad de trato a las partes, a los usuarios, la imparcialidad, la independencia –que para nosotros es sumamente importante–: el Centro no actúa de un lado o del otro, simplemente es un intermediario que apoya logística y administrativamente el proceso, para buscar eficiencia, idoneidad y diligencia, otros de nuestros principios rectores.

¿Cuántos procesos de arbitramento puede tener el Centro de Conciliación, Arbitraje y Amigable Composición de la Cámara en un año?

MCM: Tenemos un promedio de 70 procesos al año, el arbitraje ha ido creciendo, la confianza en el arbitraje por parte de los empresarios, de las entidades públicas, de las personas naturales, de incluir cláusulas compromisorias en sus contratos ha ido en aumento, incluso con la pandemia se ha visto que la gente busca una administración de justicia ágil. También dentro de nuestras labores –que eran las que hablábamos anteriormente y que buscan apoyar el buen desarrollo de los procesos arbitrales–, hemos venido digitalizado todos los expedientes, si bien ya contábamos con una herramienta antes de la pandemia que es nuestro software de administración de procesos MASCInfo, hemos introducido mejoras que permiten que la gente no tenga que desplazarse para tener acceso a la información, contamos con una salas de audiencias virtuales, que permiten la realización y grabación de audiencias con confidencialidad y altos estándares de servicio, y nuestra infraestructura permite que los empresarios o todos los usuarios del arbitraje se sientan tranquilos a la hora de escoger este mecanismo.