Jun 05, 2019

La Fonda de Toño, una tradición de sabores

La Fonda de Toño, una tradición de sabores

La fama de la sazón de los Ramírez salió del círculo familiar para extenderse a toda una región desde el restaurante más reconocido de Cañasgordas.

En la familia Ramírez Restrepo todos han sido amantes de la cocina. Tanto que podría decirse que llevan la sazón en las venas. Esa pasión se convirtió en una próspera empresa familiar que nació hace 15 años en Cañasgordas y que todos en el municipio y la región conocen como La Fonda de Toño.

La historia se remonta mucho tiempo atrás, cuando James de Jesús, Alcira y Eliza Ramírez Restrepo llegaron a Cañasgordas desde Andes en busca de nuevas oportunidades. En ese municipio del Suroeste don Gabriel, el padre de la familia, vendía frijoles, sancocho y mondongo, pero aún con tan buena sazón el restaurante quebró.

“Empezamos con un negocio pequeño de comidas rápidas. Por la buena presentación y los amigos que hicimos en torno al negocio, empezamos a vender almuercitos que nos pedían, y así se fue creciendo el negocio”, relata James.

El nombre de Toño surgió un poco por el azar. Al momento de inscribir la empresa tenían otro nombre en mente, sin embargo, este ya había sido tomado. James de Jesús y Alcira Ramírez se pusieron a pensar y se dieron cuenta de que en su familia había muchos ‘Toños’ y también que la casa donde está ubicado el restaurante había pertenecido a un notario del pueblo llamado Antonio Ortíz.

Desde que crearon la empresa siempre tuvieron en mente no quedarse simplemente como un restaurante, sino darle una visión de empresa. En ese proceso han sido claves las asesorías, el acompañamiento y las capacitaciones que les han brindado entidades como la Cámara de Comercio de Medellín y Continental Gold.

Sabores típicos antioqueños

Las personas del pueblo quieren y apoyan mucho el restaurante, ya que reconocen en sus platos la comida paisa, la de la casa, con el sabor típico de las abuelas. Y aunque se suele decir que cuando muchas manos intervienen en una cocina las preparaciones no quedan con buen sabor, los Ramírez han desvirtuado esa idea con su buena sazón.

Las obras en el Túnel del Toyo y el mejoramiento de la vía al mar han representado una oportunidad para La Fonda de Toño. Eliza, quien es la administradora de la Fonda, dice que “nosotros queremos que la gente cuando pase por acá por Cañasgordas le den ganas de hacer una parada casi que obligatoria a comer lo que nosotros ofrecemos”.

Hace dos años La Fonda de Toño se vinculó al Proyecto Encadenamiento Productivo - PEP, de Continental Gold, la Cámara de Comercio y el BID, y “hemos pasado por un proceso de capacitación en el que nos han hecho ver realmente que si nos preparamos para ofrecerle algo más a los clientes, y a Cañasgordas, podremos crecer como empresa”, afirma Eliza Ramírez.

Con el apoyo económico esperan mejorar la dotación del restaurante, los equipos de la cocina, del área administrativa y renovar el salón para ofrecer un espacio más agradable en el que los comensales deseen quedarse degustando un plato de comida antioqueña y disfrutando del paisaje que ofrece el Occidente.

Escucha aquí el testimonio de Alcira María Ramírez