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Sep 25, 2019

La Ruta del Queso se origina en el llamado Pacto Caquetá para unir la productividad del sector lácteo y el cuidado del ambiente

La Ruta del Queso se origina en el llamado Pacto Caquetá para unir la productividad del sector lácteo y el cuidado del ambiente

Ser uno de los dos municipios con mayor deforestación de Colombia fue la alerta que propició la generación del Pacto Caquetá por la reconciliación ganadera, un gran acuerdo de voluntades entre la institucionalidad pública y privada del departamento y sobre todo los ganaderos como centro de atención, para empezar a desarrollar la implementación de un modelo que reconciliara dicha actividad con el compromiso de reconversión para contener la deforestación, que es de lejos el principal problema de la ganadería a nivel regional.

“Devolver 800 mil hectáreas al bosque, poder empezar a tener un efecto altamente positivo sobre la presión que le estamos haciendo a la selva en el departamento del Caquetá, que hace parte de la riqueza amazónica, es el compromiso y el fundamento de lo que estamos haciendo”, dice Rafael Torrijos Rivera, gerente del Comité Departamental de Ganaderos del Caquetá, ponente en el 2° Congreso Cluster Lácteos Colombia: Retos y oportunidades para los nuevos mercados de la industria nacional.


COMITÉ DEPARTAMENTAL DE GANADEROS DEL CAQUETÁ.jpeg


Agrega que todo parte del hecho de que la solución tenía que ser integrada y no solo del ganadero o el productor primario, sino concibiendo el trabajo desde la iniciativa Cluster Derivados Lácteos involucrando las diferentes actividades, hechos y acciones, y sobre todo resultados en la transformación de empresas que le compran la leche al ganadero y que la convierten generando nuevas posibilidades, alternativas de diferenciación y particularización del queso del Caquetá, hoy en día protegido con denominación de origen.

A través del Cluster con la Ruta del Queso, se trabaja no solo el tema de productividad, sino también el del medio ambiente. Es un hijo del pacto Caquetá, y lo que hace es detallar cuáles son las indicaciones, los lugares geográficos desde donde hoy en día se le puede aportar a la ganadería no solo desde el saber, sino del sabor, y a través de los productos que están protegidos con denominación de origen. Esta microindustria regional se encarga de convertir en quesos y otros productos esa leche, un millón de litros diarios que producen las 95 empresas que están registradas bajo esta actividad comercial.

Uniendo eso con el gran potencial de verde, turismo y naturaleza que tienen el departamento del Caquetá, se ha hecho una amalgama para llevar a las personas que están interesadas desde la gastronomía en la utilización de los productos de la región, una marca colectiva que reúne un portafolio de 16 productos diferentes, y que permite mostrarles el origen de la leche, el compromiso que tiene el ganadero, quién la recoge, quién la transforma, cómo se obtienen los productos que se están utilizando y conocer cuál es la riqueza verde que se está protegiendo con esas prácticas. De esta forma se puede convencer más fácilmente a un chef para que empiece a utilizarlos y les haga la diferenciación a los comensales en su restaurante, pues se trata de un producto que no solo tiene una calidad excelsa, sino que ofrece la posibilidad de incidir en el control y la recuperación de la Amazonía colombiana.

No basta con unir unos productores de leche, ni tampoco con tener una ruta del queso, sino que también se le da un significado diferente a la actividad ganadera, que tiene que reconciliarse y demostrar que se puede hacer de manera sostenible sin comprometer los recursos de las nuevas generaciones, dándole la productividad y ubicando al sector ganadero como ese principal puntal económico de la región.

Esto es posible a través de la denominación de origen protegida, el sello punto Co Colombia y el sello Queso Desminador, que les permite a los usuarios del producto ver cómo es producido en las veredas en donde están los ganaderos, pequeños con 10 o 12 vacas, cuyas zonas fueron intervenidas por la Brigada de Desminado Humanitario del Ejército Nacional de Colombia permitiendo la certificación de zonas libres de minas anti personal.

Adicionalmente, se logró interesar a un grupo de restaurantes ubicados en Bogotá que tienen una liga de la misma responsabilidad ambiental compartida, quienes se vincularon a la Ruta del Queso a través del programa: “un domicilio, un árbol”, mediante el cual se involucran todos los que quieren mitigar voluntariamente la huella que deja el hecho de hacer un domicilio.

El compromiso es también de fincas ganaderas que antes eran vinculadas con ganadería extensiva y depredadora, que no protegían el agua y tumbaban el árbol, y que hoy son consideradas reservas naturales de propiedad privada con planes de manejo ambiental y de conservación en las que se dejan áreas especiales para que crezcan esos árboles que van a compensar los 50 mil domicilios que la línea de restaurantes está haciendo en la capital colombiana. Un espaldarazo significativo para los productores lácteos porque es tal el nivel de responsabilidad de estos restaurantes que decidieron aumentar un 7 % del precio que reconocían por el producto para apoyar esta idea.