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Ene 22, 2021

Todos por Medellín, para vigilar lo público

Todos por Medellín, para vigilar lo público

Por: Andrés Mauricio Tamayo M., periodista

En el año 2020 se conformó la Asociación Todos por Medellín, que tiene por objetivo el establecimiento de veedurías, como la creada para vigilar la administración de los recursos en el conglomerado público del municipio de Medellín y con un foco especial en Empresas Públicas de Medellín.

La figura de las veedurías está amparada en la constitución nacional y es un mecanismo de participación ciudadana que permite hacer vigilancia y fiscalización a la gestión pública. “No es una vigilancia a un servidor público sino a todos los funcionarios que están involucrados en los procesos del conglomerado público”, aclara Piedad Restrepo, representante legal y vocera de la Asociación.

En varios frentes Todos por Medellín ejecuta su labor, pero en este 2021 tienen especial relevancia dos de ellos, que resultan fundamentales para el ciudadano. El primero es la Línea de la confianza (lineadelaconfianza.com) por medio de la cual se pueden denunciar posibles malos manejos de los recursos públicos en todo el conglomerado. “Es un mecanismo para que ciudadanos, funcionarios, contratistas, entre otros, puedan hacer sus denuncias”, enfatiza Restrepo. La plataforma da garantías de confidencialidad y se complementa con una línea telefónica para los mismos fines.

También resulta clave el uso de los derechos de petición para indagar por motivaciones y procesos contractuales… y ahí viene el segundo frente de trabajo: el Observatorio de contratación, del cual se desprenderán informes semestrales con análisis de los procesos contractuales. La idea con estos mecanismos es “visibilizar de manera pedagógica los derechos de petición que presentamos y la información y análisis posterior. Podremos hacer propuestas para que el conglomerado haga procesos más eficientes y propuestas incluso en relación con el gobierno corporativo”.

Cómo nace Todos por Medellín

Según explica Piedad Restrepo, existen “unos pactos históricamente trabajados entre la sociedad civil, el Concejo de Medellín, EPM y la Alcaldía de Medellín. Esos acuerdos -que son los que hoy tenemos como gobierno corporativo-, cuando no son respetados, motivan la realización de veeduría”. Y agrega que entendiendo lo ocurrido con el gobierno corporativo de EPM (un debilitamiento del mismo), se prendieron las alarmas porque si se violan sus normas entran dudas en torno a la sostenibilidad de la empresa.

Ante esa realidad evidenciada en Medellín, se crea la Asociación Todos por Medellín que convoca a ciudadanos líderes, organizaciones sociales, gremiales y empresariales. Inició con 38 miembros constituyentes y ya hay 6 miembros adherentes más. Su gobernanza está compuesta por un Consejo asesor que tiene como miembros permanentes a la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia, la Federación Antioqueña de ONG, Proantioquia y el Comité Intergremial de Antioquia, y tiene otros ocho cargos que cambian cada dos años.

“El único objetivo es ver cómo ayudamos desde la ciudadanía a hacer una vigilancia adecuada, técnica, una vigilancia aislada de los intereses políticos, una vigilancia sobre los bienes públicos. Por eso en 2020, frente a la crisis de Empresas Públicas de Medellín, 38 entidades creamos la veeduría y lo que estamos haciendo es un seguimiento permanente a las situaciones que más afectan a la ciudad. La capacidad institucional de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia va mucho más allá de pensar únicamente en la ciudad... estamos pensando en el país” comenta Lina Vélez de Nicholls, presidenta ejecutiva de la Cámara.

Las cámaras de comercio, ateniéndose al decreto 1074/15, tienen entre sus funciones “desempeñar y promover actividades de veeduría cívica en temas de interés general de su correspondiente jurisdicción”. Y la Ley 142 de 1994 en su Artículo 54 reza que las cámaras “tendrán la función de realizar todos los actos que resulten necesarios para que las empresas de servicios públicos y las demás personas que presten servicios públicos cumplan con los deberes y ejerciten los derechos de los comerciantes que surgen para ellos de esta Ley”. La promoción de veedurías obedece entonces al espíritu misional de estas organizaciones.

Vigilar no es revocar

Si bien Piedad Restrepo es clara en el respeto por todos los movimientos de participación ciudadana estipulados en la Constitución, es igualmente contundente al afirmar: “La Asociación y su Veeduría no son un movimiento revocatorio; sabemos de la existencia de movimientos de este tipo en Medellín, pero nada tenemos que ver con ellos. Los respetamos, pero no hacemos parte de ellos ni los promovemos”.

Concluye invitando a los ciudadanos a revisar en www.todosxmedellin.org el manifiesto de la Asociación y a vincularse como miembros activos de una sociedad responsable y, sobre todo, transparente.