Saltar Menú
Icono activar audio

Se encuentra activo el audio (herramienta de apoyo para acceder a nuestros contenidos).Para desactivarlo, haz clic aquí y la página se actualizará.

Icono menúMenú
Icono menú

Menú

Cerrar x
Buscar
Acabas de saltar el menú, repite de nuevo la acción con el tabulador para continuar con la navegación

Del jefe al líder: cinco claves para transformar la manera de dirigir equipos

Liderar hoy implica mucho más que alcanzar resultados. Es conocer a las personas, generar confianza, desarrollar talento y, especialmente, aprender a liderarse a sí mismo.

Durante el Aula Empresarial “De jefe a líder”, un espacio dirigido a las empresas que hacen parte del programa Afiliados Primero, conversamos con Claudia Londoño Gómez, consultora y mentora en liderazgo estratégico y docente de educación ejecutiva en EAFIT y la Universidad de los Andes, con más de 23 años de experiencia acompañando procesos de transformación organizacional en América Latina.

La conversación dejó una idea central: tener un cargo no convierte automáticamente a una persona en líder. El liderazgo se construye, se entrena y se demuestra en la manera en que una persona moviliza a otras.

Para Claudia Londoño, la diferencia entre un jefe y un líder comienza en la forma de relacionarse con el equipo. El jefe puede ejercer autoridad desde el cargo, controlar los detalles y supervisar constantemente lo que hacen los demás. El líder busca potenciar el talento de las personas, incluso ese talento que ellas mismas aún no reconocen.

Este cambio cobra especial relevancia en organizaciones donde las personas esperan mucho más que una instrucción: quieren sentirse escuchadas, valoradas y reconocidas, quieren encontrar oportunidades para crecer y saber que su trabajo tiene un propósito.

Por eso, liderar ya no puede reducirse a “mandar”. Se trata de movilizar personas hacia un propósito compartido.

Claudia nos da cinco importantes claves para tener en cuenta:

1. Lidera tu energía antes de liderar a otros

La primera clave comienza por quien lidera.

Gestionar la energía física, mental y emocional es una decisión cotidiana. Antes de pedirle a un equipo compromiso, disposición o equilibrio, el líder necesita revisar cómo está llegando él mismo a sus espacios de trabajo.

Esto implica prestar atención a los hábitos, las emociones, la alimentación, el descanso, las relaciones, lo que consume mentalmente y aquello que le ayuda a mantenerse enfocado.

La razón es sencilla: nadie puede entregar de manera sostenible aquello que no tiene.

2. Conócete para no liderar desde el miedo

Conocerse también es una forma de liderazgo.

Identificar qué nos genera ansiedad, qué nos entusiasma, qué nos molesta, cómo reaccionamos bajo presión y cuáles son nuestras fortalezas permite tomar mejores decisiones y entender el impacto que tenemos sobre los demás.

Para Claudia, las decisiones tomadas desde el miedo difícilmente construyen equipos fuertes. Por eso, el autoconocimiento no es un ejercicio individual desconectado de la empresa, tiene una consecuencia directa en la manera en que conversamos, corregimos, decidimos y acompañamos a nuestros equipos.

El primer liderazgo que ejercemos es sobre nosotros mismos.

3. Conecta antes de corregir

Corregir sin haber construido una relación de confianza puede hacer que una retroalimentación necesaria se perciba como un ataque.

Conectar no significa perder autoridad ni renunciar a los resultados. Significa recordar que detrás de cada cargo hay una persona con motivaciones, expectativas, emociones y un propósito propio.

Conocer a quienes integran un equipo permite comprender por qué hacen lo que hacen y encontrar puntos de encuentro entre sus motivaciones y el propósito de la organización.

La conexión, entonces, no debilita el liderazgo. Lo hace más humano y también más efectivo.

4. Construye personas, no solo resultados

Los resultados importan. Pero no son lo único que permanece.

Un líder también deja huella en las capacidades que desarrolla en su equipo, en las conversaciones que abre, en la confianza que construye y en aquello que las personas aprenden mientras trabajan a su lado.

De ahí la importancia de no mirar a los colaboradores únicamente desde lo que producen hoy, sino desde lo que pueden llegar a desarrollar.

Los resultados pueden ser temporales, las personas que ayudamos a formar permanecen.

5. Lidera desde el propósito y el ejemplo

La última clave reúne las anteriores: el liderazgo se sostiene en la coherencia.

Los equipos no siguen únicamente aquello que un líder dice. Observan lo que hace, especialmente cuando hay presión, dificultades o decisiones complejas.

Por eso, liderar desde el propósito implica tener claro hacia dónde se quiere llevar a la organización y actuar de manera consistente con aquello que se espera de los demás.

El ejemplo termina siendo una de las herramientas más poderosas de cualquier líder.

El liderazgo también se entrena

Para quienes quieran comenzar este proceso, Claudia propone dos primeros pasos: hacer un autodiagnóstico y buscar un mentor.

Reconocer qué hacemos bien y dónde tenemos oportunidades de mejora permite tener un punto de partida realista. Un mentor, puede acompañar ese proceso desde su propia experiencia y ayudar a convertir las buenas intenciones en acciones concretas.

Porque una conferencia, una capacitación o una conversación solo generan transformación cuando algo cambia después de ellas.

La invitación que queda para empresarios, gerentes y coordinadores es clara: tomar la decisión de accionar, tener esa conversación pendiente, buscar acompañamiento, capacitarse, probar una nueva manera de relacionarse con el equipo y observar qué sucede.

En espacios como el Aula Empresarial, desde el programa Afiliados Primero de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia buscamos precisamente abrir ese espacio en medio de la rutina, lo que significa un momento para detenerse, aprender, compartir experiencias y regresar a la empresa con herramientas que puedan ponerse en práctica.

Porque fortalecer el liderazgo no es solo una apuesta por mejores equipos. También es una apuesta para que las empresas crezcan.

Síguenos en nuestras redes sociales

Estamos para ayudarte