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Dic 09, 2020

Rodear a EPM... para cuidarla

Rodear a EPM... para cuidarla

Por: Lina Vélez de Nicholls

A propósito de los recientes acontecimientos en los que tienen que ver el Proyecto Hidroeléctrico Ituango y EPM, una de las principales compañías del país, conviene hacer un recuento breve de lo que significa esa empresa para la economía del país y para la garantía del suministro energético.

Según información entregada por la empresa, con el inicio de operaciones en Afinia, el Grupo EPM incrementó su participación aproximadamente a 35 % en el mercado de distribución y comercialización de energía en Colombia, tope máximo permitido por la legislación vigente. Además, EPM tiene 24 hidroeléctricas, 1 planta térmica a gas y 1 eólica.

EPM ha gestionado la construcción de todas sus hidroeléctricas grandes: Porce III, Porce II, Tasajera, Playas, Guatapé, Guadalupe IV, Guadalupe III y Troneras, además de varias de las hidroeléctricas pequeñas que posee como La Vuelta, La Herradura, Riogrande I, Pajarito, Dolores, Niquia, entre otras. En conjunto, EPM tiene una capacidad efectiva neta de generación de 3257.6 megavatios, lo que significa 23.5 % de la capacidad instalada nacional.

Esa experiencia la consolidan como una empresa sólida en su operación y con un conocimiento específico no solo para el confiable desarrollo de sus negocios sino que también se vuelve un referente internacional. De ese tamaño es la riqueza que tenemos en Antioquia y que demanda de todos los esfuerzos necesarios para protegerla y seguir promoviendo su crecimiento.

Por supuesto, esa empresa relevante en el país no puede estar exenta de la mirada vigilante y acuciosa de las entidades y autoridades correspondientes; por ello coincidimos en que es deber de la Contraloría General de la Nación abrir las investigaciones a que haya lugar y llamar a los funcionarios que deban dar detalles de sus actuaciones en relación con la empresa y los proyectos; sin embargo, lo justo también es mencionar que las personas que fueron llamadas a un proceso fiscal aún no han sido condenadas y tienen todas las garantías para defender sus actuaciones y decisiones.

Seguramente, como en todos los macroproyectos que emprenden las empresas e incluso las naciones, es probable encontrar dificultades de carácter técnico pero no hay pruebas fehacientes que lleven a hablar de asuntos de corrupción o desvíos indebidos de recursos públicos. Para el caso de EPM, las coberturas en seguros de pólizas a todo riesgo contratadas para el Proyecto Hidroeléctrico Ituango, garantizan que no haya pérdida de recursos lo cual elimina posibilidades de detrimento patrimonial u otro acto punible en lo fiscal.

Es deber de los administradores cuidar el patrimonio del Estado y en lo que se conoce del proceso de EPM e HidroItuango, así se ha hecho; es deber de todos, reitero, proteger no solo el patrimonio sino también la sostenibilidad y reputación de la empresa orgullo de Antioquia y Colombia.