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Ene 08, 2020

Un esfuerzo adicional para conectar a Antioquia

Un esfuerzo adicional para conectar a Antioquia

Por: Andrés Mauricio Tamayo, periodista.

Las obras de cuarta generación en Antioquia avanzan a buen ritmo y las empresas concesionarias reportan porcentajes de cumplimiento incluso superiores a los establecidos inicialmente en los contratos de obras para estas fechas. Por Antioquia, recordemos, pasa 32 % del total de la inversión que en autopistas 4G se está haciendo en el país.

No obstante, “pese a que las concesiones van funcionando bien, hay una serie de puntos críticos que no quedaron incluidos en las concesiones”, afirma José Fernando Villegas, director ejecutivo de la Cámara Colombiana de Infraestructura -CCI-, seccional Antioquia. En la periódica revisión que hace a la evolución de estas construcciones el Grupo Infraestructura para la Competitividad, en el cual participa la CCI, se han encontrado algunas necesidades clave que de no ser atendidas, podrían incluso retrasar o impedir de tajo la operación y conexión de los corredores que están en obra.

“Llevamos 15 años luchando por estas vías… y hay que seguir porque el esfuerzo es dejar viables los tres corredores que pasan por Antioquia”, complementa Lina Vélez, presidenta de la Cámara de Comercio de Medellín y una de las líderes del Grupo de Infraestructura que ha estado presente desde su creación.

Corredor Pacífico necesita intercambiador, tramos y puente

Las obras de la Concesión Pacífico 1 no incluyen el llamado intercambiador del sector conocido como Primavera, ni un par de tramos que suman 3,3 kilómetros que conectan con las obras que van de Bolombolo a Ancón Sur. Mauricio Millán, gerente de la Concesionaria Covipacífico, explica que “esos dos tramos y el intercambiador en principio, desde su misma estructuración, estaban a cargo de la nación… por diversos motivos, cuando el Invías estaba ejecutando, no culminaron”. En Primavera el punto incluye una intercambiador a desnivel más las vías de conexión a Minas, entrada a Caldas y gestión predial; todo ello impediría el embotellamiento en una zona que es puerta de entrada a todos los desarrollos del Suroeste y la salida al Pacífico.

Los cálculos avalados por la Cámara Colombiana de la Infraestructura señalan que esas intervenciones necesarias requerirían una inversión cercana a los $ 300.000 millones.

En el mismo corredor Pacífico el Puente de Bolombolo resulta otro punto a analizar. Tiene más de 60 años y expertos afirman que su repotenciación no es una solución viable de largo plazo. Por fortuna, recursos aportados por la nación ($ 11.000 millones) en noviembre de 2019 alcanzarán no solo para la recuperación de la vía Venecia - Bolombolo sino también para contratar los diseños de un puente sobre el Río Cauca que garantice la conectividad entre las obras del corredor Pacífico y las obras de Mar 1 que incluyen el tramo entre Bolombolo y Santa Fe de Antioquia para luego encontrarse con Túnel del Toyo, Mar 2 y el mar de Antioquia en Urabá.

La inversión para un puente moderno está tasada en $ 150.000 millones: con capacidad de atender ambos sentidos de la vía para vehículos livianos y de carga (situaciones que hoy no atiende el viejo puente), más las vías de acceso y una conexión a desnivel con la vía a Salgar.

Ideas creativas para llegar al Toyo y luego al mar

Así como las familias planifican sus tiempos, sus finanzas y sus intereses para hacerlos coincidir e ir de vacaciones a las costas del país, hoy en Antioquia los gremios, cámaras, empresarios, concesionarios y entes gubernamentales “tiran lápiz” para ver cómo destraban un punto crítico y de absoluto interés a la hora de conectar el occidente cercano con el tramo 1 del Túnel del Toyo, y de ahí llegar por fin al mar. La historia es esta:

El Tramo 2 del Túnel del Toyo es responsabilidad del Invías pero llegó el año 2020 y sus obras no se han contratado; lo más retador es que a hoy no se cuenta con el presupuesto para hacerlo y el mensaje de la Ministra de Transporte, Ángela María Orozco, aclara que la Nación tomó la decisión en su momento de desfinanciar el Invías y por ello no puede haber un compromiso de destinar recursos que no se tienen. Por ello hay que ponerse creativos para estudiar variables jurídicas, financieras, contractuales, entre otras, y con base en ello plantear una solución sin la cual la gran obra del Túnel del Toyo vería menguada su utilidad y las obras de las concesiones Mar 1 y Mar 2 no podrían prestar sus servicios con especificaciones de primer nivel. El nudo se traduce en una cifra: $ 1,2 billones.

“Nos debemos unir concejales, diputados y la bancada antioqueña en el congreso de la República para hacer la gestión pertinente frente al gobierno nacional y que nos aseguren los recursos”, dice enfática María Paulina Aguinaga, quien en enero de 2020 inició su segundo período como concejal de Medellín.

Y ese mensaje de unión lo comparten los constructores, los entes públicos que ya comprometieron importantes presupuestos en obras viales y portuarias, y por supuesto el sector privado representado en empresarios y ciudadanos que ven en las 4G del departamento la oportunidad de salir a competir al mundo con calidad e innovación y que ese comercio global redunde internamente en mejores empleos, en empresas más sostenibles, generadoras de riqueza y de nuevo desarrollo y en general que eleve los niveles de la calidad de vida de la población.