Jun 05, 2019

Un proyecto familiar llamado Ferremontaña

Un proyecto familiar llamado Ferremontaña

De policía a ingeniero y de ingeniero a empresario. Así ha sido el tránsito por la vida de Félix Rivera, quien junto a María Jimena, su esposa, fundó una empresa que se destaca en el Occidente antioqueño.

Félix Rivera vistió con orgullo el uniforme de la Policía Nacional durante gran parte de su vida. En esa institución logró completar sus estudios en Ingeniería Civil y, posteriormente, trabajar durante un tiempo en el sector de la construcción.

Esa experiencia fue la base de Ferremontaña, una empresa que se empezó a gestar hace once años, cuando estando en el Tolima Félix conoció a quien sería su esposa: María Jimena Sáenz. Ella recuerda que cuando estudiaban juntos se propusieron que él se retiraría de la Policía para darle vida al sueño de fundar un negocio juntos.

El lugar elegido para establecer la empresa fue la tierra que vio nacer a Félix: Tabacal, una vereda de Buriticá que ha sido testigo del crecimiento y proyección de la región. En ese sector ambos vieron la necesidad de una ferretería que supliera la necesidad de las personas de acceder a toda clase de productos para la construcción.

“Todas las personas de Buriticá, Giraldo y el eje vial hasta Cañasgordas debían ir hasta Santa Fe de Antioquia o Medellín para comprar los elementos de construcción y ferretería”, recuerda Félix, quien vio en esa circunstancia una oportunidad de oro.

La empresa inició con María Jimena, Félix y su primo Daniel. Y a medida que fueron creciendo en clientes y ventas, el negocio se amplió, lo mismo que las operaciones logísticas y, por ende, el número de empleados, que hoy asciende a 17.

Todo ha sido producto de una visión conjunta entre Félix y María de invertir para lograr el cambio. “No nos da miedo meternos a un nuevo negocio, una nueva línea, un nuevo producto o mejorar las instalaciones. Por eso es que el crecimiento de la empresa se ha hecho visible”, cuenta María Jimena.

Hacia la tradición familiar

Ferremontaña se proyecta como una empresa familiar sólida que se extienda a otros puntos de la región y el departamento. Para que esto suceda desde ya han empezado a involucrar a sus hijos. Verónica, la hija mayor, trabaja con ellos en la parte administrativa para ir conociendo el funcionamiento de la que tal vez sea su herencia.

Para Félix y María Jimena la formalización de la empresa significó una apertura de puertas para obtener el músculo financiero que les permitiera establecerse y crecer. “Al estar formalizados se genera mucha facilidad en los préstamos, la adquisición de vehículos de logística, etc. Así le garantizamos a nuestros clientes atención de calidad”.

Ambos han participado en las capacitaciones brindadas por Continental Gold a través de la Cámara de Comercio de Medellín para Antioquia e Interactuar. “Han sido muy importantes porque hemos podido identificar falencias que hemos tenido para abordarlas y entrar en un proceso de mejora continua”, reconoce Félix.

Escucha aquí el testimonio de Edison Fernando Cano