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Dedicó su capital y su infatigable tesón, a la creación de la Compañía de Tejidos de Medellín.
En una sociedad esencialmente católica, promocionar un artículo evocando la figura de Satanás no pareciera garantizar el éxito comercial. No obstante, fue en medio de una Antioquia rezandera y conservadora cuando don Emilio Restrepo Callejas, hizo del diablo su mejor aliado publicitario, pues puso en cuerpo y boca de los antioqueños, las razones por las cuales debían usarse sus productos, y tal como lo afirmaba uno de sus slogan, se proclamaba con certeza que las telas de su Fábrica de Tejidos Medellín “No las rompe ni el diablo”. Don Emilio Restrepo Callejas fue un hombre laborioso, diligente y de un fuerte carácter. Conocido popularmente como Emilio “Paila”, apodo empleado como el pretexto para señalar la admiración, la envidia o el odio con que la sociedad de Medellín veía a este personaje. Don Emilio, se destacó siempre por mantener el doble carácter de comerciante e industrial. Fue gracias a su laboriosidad y perseverancia que logró llevar sus negocios, y en particular su fábrica de tejidos, a los más altos niveles de exclusividad, competencia y productividad en la región.
Investigación histórica: Víctor Álvarez Morales - Jairo Andrés Campuzano Hoyos. Investigación periodística: Carlos Ignacio Cardona Gutiérrez.